viernes, 29 de junio de 2012
Un príncipe, puede que no, una princesa, tampoco.
Un príncipe, puede que no, una princesa, tampoco. Pero si una historia de amor, de esas sin final, un pozo sin fondo, la razón de nuestro principio? No lo sé, Dios querría que estubieramos juntos o simplemente el destino. Ahora ya sé que el destino puede jugarte muchas malas pasadas, que no todo es de color rosa, siempre hay la parte ni blanca ni negra solo gris. Pero hay otras veces en las que se porta bien, es como si te estubiera recompensando pos tus buenas acciones y creo que conmigo no se ha portado demasiado mal, porque gracias a eso, lo tengo a él.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario