martes, 24 de julio de 2012

admítelo, es así.



Es ese momento en el que dejas de creer en las personas.
Cuando te dejan solo, perdido y abandonado. ¡Yo he movido vientos por vosotros! ¡Yo podría haber surcado el mar! Yo he solucionado miles de vuestros problemas...yo he estado ahí...cuando me habéis necesitado -piensa tu mente confusa.
Y es que de alguna forma, pareces no encajar con el molde que todo el mundo crea para ti. Con lo que ellos esperan , pese a que hayas hecho miles de cosas para cambiar su opinión , como haber estado ahí cuando el frío pela, parecen no ser suficientes. Y es que nunca es suficiente. Nunca eres lo suficientemente buena para ello/as, admítelo es así. Por mucho que te esfuerces en ser buena persona, en atender la llamada de cada uno que llama, nunca serás imprescindible. Y es lo que más odias,es lo que más odio.

No hay comentarios:

Publicar un comentario